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miércoles, febrero 06, 2008

Sí, es la construcción, estúpido. II

Ayer escribía una reflexión acerca de la situación económica y la respuesta del Gobierno ha sido tan coincidente, que asusta.

He de aclarar para aquellos que crean que éste será un artículo de panegírico al Gobierno, se equivocan y pueden seguir leyendo. Es más un poquito de auto alabanza, que no viene mal en momentos bajos.

Comentan hoy los diarios que el presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, ha ordenado "a los ministerios inversores" que agilicen las licitaciones de obra pública para garantizar la actividad en el sector de la construcción y compensar la destrucción de empleo en el segmento residencial.

A esto tengo que añadir que también será para compensar el daño que al sector le hace la actual paralización de la obra pública en Madrid, que ha pasado de la carísima M-30 y de las miles Ampliaciones del Metro a la total apoplejía.

Es divertido y a la par anima a seguir vertiendo opiniones, eso de acertar casi de forma instantánea con lo que va ocurriendo en la vida política.

Pero dejando esto al margen, no es ésta una medida económica progresista como tal. De hecho simplemente es de sentido común. Incluso digo más, es reprochable desde el punto de vista del elector que se haya esperado a estos malos datos económicos para tomar estas medidas.
Cualquiera que esté cerca del sector conocía el parón de la obra civil y el famoso superávit de las cuentas públicas debería haberse invertido antes en ello.

Eso hubiera evitado un dato de desempleo tan pésimo este mes, de hecho hubiera evitado ese desempleo en sí. Aprovechando esto termino por otro lado, desenmascarando la total falsedad demagógica, valga la redundancia, en la que incurre la oposición para criticar una legislatura que desde el punto de vista macroeconómico es casi intachable.

No se puede afirmar con total ligereza que se han destruido 4.000 puestos de trabajo diarios, y repetirlo por los medios, como ayer vi que hacía la “guerrillera” Soraya Sáenz de Santamaría, ya que en 45 de los 46 meses de legislatura se han creado 2.000 empleos, alcanzándose una tasa de desempleo que no se había contemplado nunca en la democracia. Es engañar al personal… Lo que no sé es de qué me sorprendo.

martes, febrero 05, 2008

Sí es la construcción, estúpido.

En 1992, la campaña del candidato demócrata Bill Clinton acuñó la famosa frase “Es la economía, estúpido”, para referirse a que las principales preocupaciones del electorado estadounidense giraban alrededor de importantes temas económicos; la economía atravesaba un mal momento. Clinton derrotó al presidente George Bush (padre), a pesar de la victoria de éste en la primera Guerra del Golfo (1991) contra Irak.

Aquí en España, eso no pasa. La gente, piensen Solbes y Pizarro lo que piensen, no está pendiente del PIB, de la deuda externa y tal… eso queda para un puñado de eruditos. En lo que el personal pone sus miras es en cosas mucho más tangibles como el desempleo, producto de la economía, pero también resultado de las políticas socio laborales de un Gobierno.

Ayer, tras la salida del peor dato de desempleo en un mes de enero desde hace una década, se produjo el consecuente cruce de declaraciones de justificación y de crítica.

A pesar de lo enrevesado de éstos, el razonamiento es sólo uno: “Es la construcción, estúpido”. El mismo sector que nos ha hecho crecer macroeconómicamente hasta límites insospechados, con unos ritmos superiores al de todos nuestros vecinos. Es la construcción.

Ahora el ritmo de construcción de viviendas ha descendido. Ya no se construye tanto y eso pasa factura. Pero no sólo la vivienda es la culpable, de hecho, la obra pública también es responsable de este funesto dato. De hecho no es producto del azar que las dos comunidades en las que más crece el paro son precisamente, Madrid y Andalucía que casualmente son las que acaban recientemente de terminar sus infraestructuras-bandera de la pasada legislatura. Las empresas han estado aguantando, o no, lo más posible a sus asalariados, hasta que terminado el año han decidido deshacerse de ellos.

Por comunidades, me remito de nuevo, Cataluña es la que ha obtenido unos índices de empleo más ventajosos, tampoco es casualidad, de largo es actualmente la Comunidad en la que más obra pública hay en marcha.

Del análisis de este razonamiento, acertadamente, viene el principio de plan especial para el empleo de gente del sector de la construcción que el Gobierno anunció ayer tarde.

Pero hay una derivada más. En Madrid, toda la obra pública se encuentra absolutamente parada, posiblemente a propósito, con el único fin de cargar las listas del paro los meses preelectorales. Es un escollo más que encuentran los datos publicados ayer.

Preocupantes, pero no tanto.

jueves, octubre 18, 2007

Nuevo método austriaco (NATM).

A raíz del desastre del túnel del Carmel, se ha oído hablar mucho del método austriaco de construcción de túneles, cuyas siglas son NATM. (New Austrian Tunnel Method), es a este método de excavación al que quiero dedicarle un ratito.

Fuera de lo que parece, cuando se oye hablar de él por ahí, el NATM es un método de excavación a sección completa que sólo se debe utilizar cuando las condiciones geotécnicas de la roca sana son tales que puede garantizarse la estabilidad del frente de excavación. Actualmente corre, absolutamente contraria a la verdad, la idea de convertir este método de construcción en la panacea dentro del mundo de la construcción de túneles. En parte por sus elevados rendimientos y por otro lado por sus escasos requerimientos de preparación previa del terreno.

Uno de los más sonados fracasos en España, hasta el caso del Carmel, se dio en Madrid en 1994 en un pequeño tramo de 277 metros, en el cierre de la Línea 6 Circular de Metro, incluso llevando a cabo un perfecto control de la auscultación dispuesta. Ese día por momentos y gracias a una gran diligencia técnica se evitó un desastroso hundimiento que podría haber entrado en los anales de la historia. Tras el hundimiento de Heathrow en el Metro de Londres, en circunstancias similares, la Health & Safety Executive de Inglaterra publicó un detallado informe sobre el NATM. En él se recogieron los accidentes debidos al método en suelos blandos en zonas urbanas, y la relación es tremenda y estremecedora. Tan sólo en el Metro de Munich ha habido más de 18 hundimientos en los últimos años.

El NATM que nació en Europa en la segunda mitad del siglo XX y que consiste en una excavación secuencial a sección completa de la sección transversal de un túnel, seguida cíclicamente de la instalación inmediata de un revestimiento primario temporal que combina el uso de hormigón proyectado reforzado con mallas o fibras metálicas, pernos de anclaje, marcos metálicos y/o barras de refuerzo, otorgando al terreno un confinamiento suficiente para que éste pueda participar activamente en la función portante.

El método consiste en la excavación a sección completa y un inmediato sostenimiento primario de hormigón proyectado con un mallazo, y la colocación de bulones como elementos de sujeción de cuñas, y cerchas metálicas de sujeción, si son necesarias.

A continuación y en una segunda fase, una vez llegado al equilibrio del esfuerzo de este primer sostenimiento, se coloca el revestimiento definitivo, cuya misión no es otra que la de soportar las cargas del terreno una vez deteriorado este sostenimiento primario.

Desde el punto de vista teórico, el método se apoya en la en la solución analítica de las deformaciones y desplazamientos producidos por un hueco circular en un medio elástico sometido a tensiones vertical (pz) y horizontal (px).

El desplazamiento vertical rz en clave del túnel de radio R viene dado por la expresión:

Desplazamiento en z = ((1-ν2)/E) x R x (3px – pz)

En esta ecuación se constata la obviedad de que el desplazamiento vertical del terreno en clave es proporcional al radio del túnel. Lo mismo, con una expresión analítica más compleja, se conoce desde hace 60 años (Mindlin, 1940) para el caso de medio semi infinito.

Las expresiones de las tensiones dan resultados similares. Y ello lleva a aplicar lo que el sentido común aconseja, es decir, métodos que produzcan una excavación de muy pequeño tamaño para que tensiones y deformaciones sean pequeñas y controlables, y sólo a continuación ir ampliando la sección del túnel con cuidado y poco a poco. Este es el principio de los métodos clásicos como el Belga o el Alemán.

Es por eso por lo que la excavación a sección completa necesita de parámetros resistentes muy competentes, parámetros geotécnicos de roca. Requisitos que, por tanto, eliminan la posibilidad del uso del método en suelos urbanos, aluviales y sin esa competencia imprescindible del material.

Como conclusión fundamental a la hora de escoger este método constructivo, nunca, nunca deben primar los condicionantes de coste ni de plazo por encima de los parámetros de roca necesarios para la seguridad de la construcción o la estabilidad del frente.