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lunes, marzo 23, 2009

La seriedad de las comisiones de investigación.

La semana pasada se cerró la comisión de investigación del espionaje. Como colofón, unas ejemplares y absurdas declaraciones de la señorita De Cospedal donde a la pregunta inquisidora de algún periodista malévolo, espetó sin mirar atrás que el PP no va a continuar con la investigación interna del famoso espionaje ya que las conclusiones de la comisión de investigación oficial de la Asamblea de Madrid habían sido muy claras, a la par que exculpatorias para cualquiera de los miembros del Gobierno del cortijo de Aguirre, digo del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

El pasado 18 de Marzo, el pasado miércoles, con el personal montado en el coche para disfrutar del puente de San José, se aprobó las conclusiones de la pseudocomisión de investigación.

Las palabras de Dolores de Cospedal chocan con la aprobación de las conclusiones justo en la destacada ausencia del ex consejero Alfredo Prada y de la diputada Carmen Rodríguez Flores, ambos supuestamente espiados y que decidieron ausentarse del pleno de la aprobación. Supongo que habrán tenido cuatro días para ver como desde la calle Génova se les valora y se les quiere, tras decidir no investigar más.

La vergonzosa comisión de investigación, sin apenas comparecientes, con una duración ridícula y matándola de súbito cuando no había transcurrido ni un tercio de la misma, no merece más comentarios que esta serie de hechos ya consumados. Mi reflexión quiero que vaya algo más allá y que las comisiones de investigación parlamentarias sean replanteadas en su forma y su fondo.

Como algunos sabéis de otros comentarios en este mismo foro, soy un tecnócrata convencido. Los sistemas políticos occidentales están tan lejos de la tecnocracia como Benedicto XVI de la realidad africana, es otra utopía a la que deberé acostumbrarme mientras viva. Pero sin ánimo de que los técnicos sean los que dominen todas las decisiones en la sociedad, es muy posible que su presencia en este tipo de comisiones de investigación alejen su desarrollo y sus conclusiones de la infamia, de la mentira y de la manipulación del mismo color del parlamento de turno.

Las comisiones de investigación, al menos en España, son una pérdida de tiempo y dinero público. Una herramienta para la propaganda y un subterfugio para que los políticos que nos representan puedan cobrar más dietas por presencia y cargos en dichas comisiones. Vamos lo que comúnmente puede describirse como un auténtico cachondeo.

Sin técnicos, más o menos independientes que deban rendir cuentas a posteriori sobre sus decisiones actuando como árbitros, estas comisiones de investigación seguirán siendo una auténtica bazofia y las conclusiones seguirán pudiéndose escribir el mismo día que se vota su creación.

Busco ciudadanos con deseo de cambiar este tipo de chapuzas dentro del sistema. ¿Te apuntas?

viernes, agosto 29, 2008

Sobre las normativas.
Hoy empieza la famosa operación retorno de vacaciones, (para los que las hayan tenido ya) y esto implica que nos vamos a ver salpicados de estadísticas, números, kilómetros de atascos, etc... Esto, unido a la investigación del fatal accidente del avión de Span Air de la semana pasada provoca que se hagan reflexiones sobre normativas y su cumplimiento.
Al hilo de esto he encontrado hoy en La Nueva España una reflexión que hace Pedro de Silva (ex-presidente del Principado, de notable valía) con la que estoy en absoluto desacuerdo, pero que creo que merece la pena ser leida. Dice así:
"Si todos los conductores cumplieran hasta en el menor detalle las reglas de tráfico, éste se pararía. Así le hablaba un científico a un político -en una divertida historia de Enzensberger- provocándole una crisis, al quebrarse su fe en las normas que dictaba.
Cuando se produce un siniestro aéreo, y se mira con lupa si se han seguido todas las normas de revisión técnica, mantenimiento, control de vuelo, operación en cabina o inspecciones, es imposible que no aparezca un fallo. Si se cumplieran de forma radical y exacta todas las normas, el tráfico aéreo quedaría colapsado. La mejor prueba de esto son las huelgas de celo: el sistema se para a base de cumplir el reglamento hasta en el menor detalle. Hacen muy bien la ciudadanía y los medios en pedir que se llegue hasta el fondo, pero deben saber la horrible verdad: un sistema funciona a condición de que sus normas no se cumplan del todo."
Creo firmemente que las normas están para ser cumplidas, y si no pueden serlo es que hacen falta más normas o más vigilantes para que lo sean.
Por cierto, este fin de semana, también empieza la Liga, qué ganas de revancha, ¿no?.