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martes, agosto 07, 2007

Motivos para desconfiar.

Motivos para desconfiar del sistema. Motivos para desconfiar en la izquierda. Estos motivos para desconfiar del sistema son suficientes para volver a poner en alerta el “voto de castigo de la izquierda”, al menos en los territorios forales. Me refiero como no podía ser de otra forma a lo acontecido entre el PSN y el PSOE al hilo del pacto con Izquierda Unida y Nafarroa Bai.

Uno de los espacios que, la sociedad y por ende, el electorado no comprende de la vida democrática de este país es la férrea disciplina de partido, que se trasvasa a todos los ámbitos: voto uniforme en el parlamento, listas cerradas de acuerdo con el partido, figuras políticas de escaso peso, familias... pero si además a todo esto se le suma la pleitesía a Madrid (a los órganos centrales del partido), éste no es más que un galimatías que lo único que hace es sembrar el escepticismo en los votantes, en la sociedad.

Esta tarde, con estas líneas a medio escribir, se conocía la dimisión de Fernando Puras, el Candidato del PSN (Partido Socialista de Navarra). Y a fe que me alegro. Me alegro por lo honesto de la medida, muy lejos de lo habitual en la política patria. Bien, Fernando, bien. Has demostrado a la ciudadanía que te sobra la valentía que no tiene tu partido, al menos, la cúpula en Madrid de tu partido.

Ahora, a pesar de la frustración, intento ponerme en la piel de José Blanco, o de quien quiera que haya tomado la decisión de evitar el pacto. Creo que el miedo a la reedición de miles de lios procedentes de un tripartito similar al catalán ha podido con la lógica que ha reclamado el pueblo navarro con el voto por el cambio. Creo que el miedo a las críticas de los enemigos políticos han hecho mucho daño al pueblo navarro y a la izquierda del país.

Si fuese navarro, como izquierdista, me sentiría muy incomodo. Muy molesto y ofuscado al ver que desde Madrid, a 500 kilómetros de distancia, se decide que no haya un legítimo gobierno de progreso con tintes vasquistas como indicaba la lógica y la aritmética electoral la noche del 27 de Mayo.

El miedo es muy peligroso Sr. Blanco. El miedo en el progresismo navarro, español y mundial, no hubiera llevado la sociedad a las cotas de libertad que ahora posee.

De momento de lo que el miedo priva es a los navarros de un gobierno de progreso, del fin de un gobierno que ha sembrado la división entre navarros y que ha sembrado de injurias a todos los votantes que no lo fueran de UPN. A los dirigentes del PSOE, (parece que) todo esto les importa una mierda.

Espero que sólo les haya dejado de importar hasta Marzo. Abogo por la moción de censura un día después de las elecciones generales. No es elegante pero es justo, justo sobre todo con los navarros.


viernes, marzo 23, 2007

Esperpento Navarro.

Para el análisis de la manifestación del sábado pasado he necesitado cerca de una semana. Aún me froto los ojos junto a lo más “sensato” y coherente de la sociedad española después de ver a los carlistas (que todavía existen) manifestándose contra la entrega de Navarra a Euskadi.

Seguramente no entenderéis el motivo. Creo que nadie lo sabe, ya que ningún agente político ha dicho que Navarra vaya a ser anexionada por la comunidad vasca. Sólo lo saben Federico, Pedrojota y Acebes y son ellos los que se lo están contando al vulgo. Es un secreto que han descubierto y que han compartido con la falange y los carlistas y por eso todos ellos se manifiestan juntos en amor y compaña. La convocatoria fue un gran evento, acudió hasta la centrista Esperanza Aguirre, preocupada a 400 kilómetros de distancia por la inminente anexión de Navarra a Euskalherria.

Ironías al margen, la manifestación y su parafernalia, incluida la cobertura de nuestra Telemadrid, es el colmo de la infamia. No sé si definirla como una “manifestación preventiva” o una “manifestación fantasma”. Al final creo que la definiré como una ocurrencia electoralista que se apareció en la mente del presidente navarro para demostrarle a todo su pueblo que será la Agustina de Aragón de Navarra. Realmente UPN sólo tenía como objetivo fidelizar a lo más rancio y más movilizable de la derecha navarra (además de carlistas y falangistas) y salir un poco en la tele. (¡Que malo es para un político pasar desapercibido!).

Supongo que el sentido del ridículo de los que estuvieron en la manifestación del pasado sábado habrá estado muy activo durante toda la semana. La perspectiva del tiempo pasado, una semana, debe haber hecho sentirse abochornados a los que se manifestaron contra la anexión. La guinda del cinismo sería que dentro de unos años (cuando Navarra siga siendo Navarra, salvo que los propios navarros deseen el cambio) afirmar que gracias a esa manifestación se salvó la autonomía de la Comunidad Foral. No me extrañaría nada.

Personalmente, me da bastante igual si Navarra es Euskadi, se une a Francia o la anexiona Aragón o Andorra. Lo que sí me gusta es que las cosas estén como están ahora, es decir, como los navarros quieran. Ellos también tienen el poder de la Autodeterminación, cada cuatro años ,como los vascos. A nadie se le olvide que entre las preferencias de los navarros están aquellos que votan a partidos anexionistas en ayuntamientos del oeste de la Comunidad Foral. Quizá sea ese el miedo que ha actuado como espoleta para la convocatoria de la manifestación, el miedo a que los navarros decidan contra el PP.

La manifestación se descataloga por sí misma, el motivo, los lemas, las compañías... A mi me llenaría de vergüenza. Habiéndonos tomado una semana para coger perspectiva la sensación aumenta por momentos. El resto de grupos parlamentarios deberían organizar una contra el “bombardeo kosovar sobre Getafe”. Para empatar a ridículos.