Polonia. ¡fuera de la UE!.
La semana pasada recibimos con estupor ciertas noticias provenientes del este de Europa. Noticias que tuvieron rápido eco en las gargantas de la derecha homófoba de este país. En pocos minutos y de repente, Polonia se convirtió en el camino a seguir por estos pueblos descarriados en manos del vil libertinaje.
El ministro de Educación de Polonia, Marek Orzechowski (perteneciente al partido “Liga de las Familias Polacas”), a la vez viceprimer ministro del Gobierno polaco, ha puesto en conocimiento público su proyecto, ya en vías de desarrollo, de promulgar una ley en la que se pene a todo aquel que propugne, hable o comente temas relacionados con la homosexualidad en las escuelas y las universidades de Polonia. Del mismo modo a esta ley la acompañarán una serie de medidas como el despido automático de profesores gays. Hace unos días, en la reunión de ministros de Educación de la UE, en Heidelberg (Alemania), el político polaco había exhortado a los gobiernos europeos a prohibir totalmente el aborto y la propaganda homosexual. Afortunadamente se encontró con el pleno rechazo de la inmensa mayoría de la UE.
La corriente homófoba en Polonia se desborda. Este tipo de actitudes políticas animan a los derechistas ultracatólicos y se consiguen prohibir eventos del Orgullo Gay, en la prensa se equipara a gays con pedófilos, en las universidades se cancelan los estudios "queer", los políticos polacos invitan a dar charlas en el Parlamento a un curandero estadounidense de esos que afirman que pueden curar la enfermedad de la homosexualidad... Pero lo más histriónico fue la primicia del diario Wprost que descubrió una conspiración internacional de gays (el "Hominterm") para propagar el VIH/SIDA y enriquecer a las farmacéuticas propiedad de otros gays. (¡Qué bien!,otra conspiranoia. Cuando se entere Pedrojota...).
Las consecuencias de todo este ambiente (nunca mejor dicho) se están viendo a corto plano. Según estadísticas internas, las agresiones a homosexuales en Polonia, han aumentado de manera exponencial desde que Polonia ingresó a la Unión Europea el día 1 de Mayo del año pasado. No es de extrañar si ciertas tendencias políticas, lo más rancio de los ultras cristianos y la prensa partidaria encienden la mecha de la homofobia.
No puedo comprender, ni aquí, ni en Polonia, que la homosexualidad sea el blanco de ningún ataque. No puedo comprender cómo lo que pasa en el interior de las paredes de un dormitorio puede ser utilizado para atacar socialmente a individuos o colectivos. Sólo desde una malentendida religión y un malintencionado propósito de pervertir conciencias puede explicarse. Aún no entiendo cómo la religión centrada en el bien común y el amor al prójimo acaba metiéndose en la sociedad rasgándose las vestiduras por razones tan pueriles.
Viendo esto, ¿que hace pensar que Polonia sea un país más avanzado que Turquía para merecer más su entrada en la Unión Europea? ¿Es bueno tener un país en la Unión que se encuentra en pleno retroceso social? Ahora son los homosexuales, pero si los resistentes internos y la presión internacional no lo remedia, luego serán los minusválidos, luego los judíos... ¿No es una historia que nos es descarnadamente familiar? Cualquier persecución es justificable, mucho más sobre actos de fe a los que la razón ni siquiera debe hacer el esfuerzo de intentar alcanzar.Quizás todo este revuelo sea una señal inequívoca de la ansiedad de la extrema derecha de mantener a raya la influencia "corruptora" de una Europa occidental más liberal. Si tienen ese miedo, ¿no sería mejor que se permitieran una exclusión temporal y voluntaria de la UE hasta que fuesen capaz de parecer un país civilizado? O por lo menos más alejado del nazismo.